Grupo de musica chileno, fundado en Puerto Montt en 1983, Chile por Jaime Barria Casanova.
lunes, 26 de abril de 2010
viernes, 23 de abril de 2010
lunes, 12 de abril de 2010
Encuentro de Danza Contemporánea en Puerto Montt
Domingo 8 de Julio de 2001
Encuentro de Danza Contemporánea en Puerto Montt
Desde el 9 al 15 de julio se efectuará el Tercer Encuentro Nacional de Danza Contemporánea, Puerto Montt 2001, en su primera versión internacional, con la participación de delegaciones provenientes de Argentina, Ecuador y Chile (Santiago, V, IX y X Región. Esta tercera versión, organizada por la Ilustre Municipalidad de Puerto Montt, el Proyecto DanzaSur, su escuela y compañía, y el Centro de Extensión Cultural Bosque Nativo, cuenta con el valioso aporte del Gobierno Regional de Los Lagos y de la empresa privada regional y local.
Desde su creación en 1999, este certamen se ha convertido en uno de los acontecimientos culturales de mayor gravitación en la región, junto a los Temporales Teatrales, a las Semanas Musicales de Frutillar y al Festival de Cine de Valdivia. Más de cien artistas de la danza se darán cita en Puerto Montt. En el encuentro se distinguirá a la connotada coreógrafa Vicky Larraín, al músico Jaime Barría (director de Bordemar) y a la coreógrafa australiana, residente en Chile, Karen Conolly.
Las funciones para este Tercer Encuentro se iniciarán el lunes 9 y se prolongarán hasta el sábado 14 en el Teatro Municipal Diego Rivera, todos esos días a las 19 horas, culminando con una muestra colectiva en la que participarán libremente los artistas invitados, el día domingo 15, a las 15 horas, en la Galería de Arte Bosque Nativo.
Entre las compañías participantes destacan: "Movimiento", "De Ree", "Variante", el centro de danza "Espiral", las compañías de Luz Condesa y la de Isabel Croxato, "Otux" y "DanzaSur", entre otras. Entrada: $. 1. 000.
Encuentro de Danza Contemporánea en Puerto Montt
Desde el 9 al 15 de julio se efectuará el Tercer Encuentro Nacional de Danza Contemporánea, Puerto Montt 2001, en su primera versión internacional, con la participación de delegaciones provenientes de Argentina, Ecuador y Chile (Santiago, V, IX y X Región. Esta tercera versión, organizada por la Ilustre Municipalidad de Puerto Montt, el Proyecto DanzaSur, su escuela y compañía, y el Centro de Extensión Cultural Bosque Nativo, cuenta con el valioso aporte del Gobierno Regional de Los Lagos y de la empresa privada regional y local.
Desde su creación en 1999, este certamen se ha convertido en uno de los acontecimientos culturales de mayor gravitación en la región, junto a los Temporales Teatrales, a las Semanas Musicales de Frutillar y al Festival de Cine de Valdivia. Más de cien artistas de la danza se darán cita en Puerto Montt. En el encuentro se distinguirá a la connotada coreógrafa Vicky Larraín, al músico Jaime Barría (director de Bordemar) y a la coreógrafa australiana, residente en Chile, Karen Conolly.
Las funciones para este Tercer Encuentro se iniciarán el lunes 9 y se prolongarán hasta el sábado 14 en el Teatro Municipal Diego Rivera, todos esos días a las 19 horas, culminando con una muestra colectiva en la que participarán libremente los artistas invitados, el día domingo 15, a las 15 horas, en la Galería de Arte Bosque Nativo.
Entre las compañías participantes destacan: "Movimiento", "De Ree", "Variante", el centro de danza "Espiral", las compañías de Luz Condesa y la de Isabel Croxato, "Otux" y "DanzaSur", entre otras. Entrada: $. 1. 000.
Balance Final Del Montecarmelo
CULTURA Y ESPECTÁCULOS
Martes 16 de Enero de 2001
Balance Final Del Montecarmelo
Dos obras muy distintas cerraron la séptima versión de Lo Mejor de la Danza en el Montecarmelo: "Sin respiro", de Elizabeth Rodríguez, y "Al Sur", de Luis Eduardo Araneda, con el Ballet Nacional.
El trabajo de Rodríguez, consistente al máximo, transitó por un inconsciente construído sobre un mundo de imágenes y sensaciones que las bailarinas interpretaron con gran intensidad. Esa construcción rica, llena de matices, y ritmos interiores, se tradujo en frases coreográficas sin mayores sorpresas desde el estricto punto de vista del movimiento, pero que sí lograron "hablar" de esa otra realidad de manera efectiva gracias a la combinación exacta de danza y elementos como el vídeo, la plasticina, el agua y el chocolate, por citar algunos. Esta variedad - que Rodríguez dosificó en cada cuadro y que apoyó con una excelente iluminación de Luis Reinoso- sorprendió al abrir siempre nuevas puertas de comprensión al público, empujándolo cada vez un paso más lejos. "Sin respiro" es un concierto visual que deja de manifiesto la seriedad con la que trabaja esta compañía y el buen momento creativo por el que pasa esta artista que, a pesar de llevar años en el medio, siempre se las ingenia para sorprendernos.
"Al Sur", de Luis Eduardo Araneda, propuso otro universo, mucho más cercano, menos intelectual, que se desarrolló en los marcos musicales de la hermosa partitura de Jaime Barría interpretada por Bordemar. El resultado fue armónico, dinámico, con determinadas imágenes de pareja de mucha belleza - un sello de Araneda- , pero monótona. Sin embargo, el buen desempeño de los bailarines del Ballet Nacional, cuyos integrantes tienen vasta experiencia en la interpretación de obras de corte contemporáneo, enriqueció una propuesta que pudo ser mucho más.
Vale consignar que los problemas de sonido de la primera noche fueron superados y que la labor del equipo técnico fue buena. También cabe destacar el nivel alcanzado, como maestra de ceremonia, por Karen Connolly, quien ha hecho de sus intervenciones verdaderas píldoras educativas, entregadas con mucho humor y calidad.
Para el 2002, los organizadores debieran reevaluar la incorporación de grupos extranjeros. Si bien es una buena idea enriquecer la muestra con obras de otros países, éstas deberían ser de un mejor nivel que el exhibido este año por las compañías argentinas El Arbol y El Disparador.
Por último, a modo de reflexión, hay que decir que la programación de este año evidenció que los coreógrafos nacionales apuestan hoy por espectáculos donde la danza está fuertemente custodiada y potenciada por los elementos que completan el espectáculo visual obligado de esta era, que llegan fuerte a los sentidos. A eso va ligado - y es lo más interesante- la búsqueda de un concepto estético que bien puede marcar la diferencia. Ahora, en lo estrictamente dancístico, no vimos nada que sorprendiera. El suelo sigue siendo el plano favorito, mientras algunos coreógrafos sólo continúan desarrollando esas frases que ya tienen su sello - como Araneda- , mientras otros repiten y repiten sin lograr comunicar de manera efectiva ese rico mundo interior que los inspira. Sin embargo, más importante que todo esto es que, sin duda, la danza contemporánea nacional sabe decir hoy mucho más y mejor que hace siete años.
Carmen Gloria Larenas.
Martes 16 de Enero de 2001
Balance Final Del Montecarmelo
Dos obras muy distintas cerraron la séptima versión de Lo Mejor de la Danza en el Montecarmelo: "Sin respiro", de Elizabeth Rodríguez, y "Al Sur", de Luis Eduardo Araneda, con el Ballet Nacional.
El trabajo de Rodríguez, consistente al máximo, transitó por un inconsciente construído sobre un mundo de imágenes y sensaciones que las bailarinas interpretaron con gran intensidad. Esa construcción rica, llena de matices, y ritmos interiores, se tradujo en frases coreográficas sin mayores sorpresas desde el estricto punto de vista del movimiento, pero que sí lograron "hablar" de esa otra realidad de manera efectiva gracias a la combinación exacta de danza y elementos como el vídeo, la plasticina, el agua y el chocolate, por citar algunos. Esta variedad - que Rodríguez dosificó en cada cuadro y que apoyó con una excelente iluminación de Luis Reinoso- sorprendió al abrir siempre nuevas puertas de comprensión al público, empujándolo cada vez un paso más lejos. "Sin respiro" es un concierto visual que deja de manifiesto la seriedad con la que trabaja esta compañía y el buen momento creativo por el que pasa esta artista que, a pesar de llevar años en el medio, siempre se las ingenia para sorprendernos.
"Al Sur", de Luis Eduardo Araneda, propuso otro universo, mucho más cercano, menos intelectual, que se desarrolló en los marcos musicales de la hermosa partitura de Jaime Barría interpretada por Bordemar. El resultado fue armónico, dinámico, con determinadas imágenes de pareja de mucha belleza - un sello de Araneda- , pero monótona. Sin embargo, el buen desempeño de los bailarines del Ballet Nacional, cuyos integrantes tienen vasta experiencia en la interpretación de obras de corte contemporáneo, enriqueció una propuesta que pudo ser mucho más.
Vale consignar que los problemas de sonido de la primera noche fueron superados y que la labor del equipo técnico fue buena. También cabe destacar el nivel alcanzado, como maestra de ceremonia, por Karen Connolly, quien ha hecho de sus intervenciones verdaderas píldoras educativas, entregadas con mucho humor y calidad.
Para el 2002, los organizadores debieran reevaluar la incorporación de grupos extranjeros. Si bien es una buena idea enriquecer la muestra con obras de otros países, éstas deberían ser de un mejor nivel que el exhibido este año por las compañías argentinas El Arbol y El Disparador.
Por último, a modo de reflexión, hay que decir que la programación de este año evidenció que los coreógrafos nacionales apuestan hoy por espectáculos donde la danza está fuertemente custodiada y potenciada por los elementos que completan el espectáculo visual obligado de esta era, que llegan fuerte a los sentidos. A eso va ligado - y es lo más interesante- la búsqueda de un concepto estético que bien puede marcar la diferencia. Ahora, en lo estrictamente dancístico, no vimos nada que sorprendiera. El suelo sigue siendo el plano favorito, mientras algunos coreógrafos sólo continúan desarrollando esas frases que ya tienen su sello - como Araneda- , mientras otros repiten y repiten sin lograr comunicar de manera efectiva ese rico mundo interior que los inspira. Sin embargo, más importante que todo esto es que, sin duda, la danza contemporánea nacional sabe decir hoy mucho más y mejor que hace siete años.
Carmen Gloria Larenas.
"Bordemar saluda a la danza"
ULTURA Y ESPECTÁCULOS
Sábado 23 de Marzo de 2002
Estreno:
La danza reinterpreta a Mishima
La compañía Danzasur, dirigida por Luis Ernesto Font, presentará su nuevo trabajo en el Teatro La Palomera, del Barrio Brasil.
CARMEN GLORIA LARENAS
Incansable y curioso es Luis Ernesto Font, director de la Compañía Danzasur, en su labor como intérprete, coreógrafo y gestor ligado a la danza. Ni siquiera la lejanía de Puerto Montt, ciudad donde reside y desarrolla sus actividades, le impide estar presente en Santiago ahora con un nuevo estreno: "Mishima o el último ángel caído".
El trabajo unipersonal, un proyecto Fondart, se presenta hoy, a las 21:00 horas, y mañana, a las 19:30, en el Teatro La Palomera (Barrio Brasil), con adhesión voluntaria, continuando con otras dos funciones en la Casona de Nemesio Antúnez, el viernes 29 y el sábado 30.
"Mishima o el último ángel caído" combina el teatro, la dramaturgia y la danza contemporánea con imágenes proyectadas y otros elementos novedosos que convergen para desarrollar la figura trágica de este artista japonés que desarrolló su talento en diversos géneros artísticos.
Para llegar a la esencia de su genio, Luis Ernesto Font se preocupó de indagar acerca de su vida, de sus dramas personales, de su visión de mundo.
Esta información también ayudó en el proceso creativo a Jaime Barría, fundador del grupo Bordemar, quien compuso la partitura (el músico ya ha participado en otras obras de la compañía como "Surfémina" y "Trilogía del sur").
Finalizadas estas funciones, Danzasur tiene programada una presentación en Puerto Montt, para el Día Internacional de la Danza (19 de abril), con el programa "Bordemar saluda a la danza", y su participación en el Cuarto Encuentro Internacional de Danza Contemporánea, que se realizará entre el 15 y el 28 de julio en esa misma ciudad.
Sábado 23 de Marzo de 2002
Estreno:
La danza reinterpreta a Mishima
La compañía Danzasur, dirigida por Luis Ernesto Font, presentará su nuevo trabajo en el Teatro La Palomera, del Barrio Brasil.
CARMEN GLORIA LARENAS
Incansable y curioso es Luis Ernesto Font, director de la Compañía Danzasur, en su labor como intérprete, coreógrafo y gestor ligado a la danza. Ni siquiera la lejanía de Puerto Montt, ciudad donde reside y desarrolla sus actividades, le impide estar presente en Santiago ahora con un nuevo estreno: "Mishima o el último ángel caído".
El trabajo unipersonal, un proyecto Fondart, se presenta hoy, a las 21:00 horas, y mañana, a las 19:30, en el Teatro La Palomera (Barrio Brasil), con adhesión voluntaria, continuando con otras dos funciones en la Casona de Nemesio Antúnez, el viernes 29 y el sábado 30.
"Mishima o el último ángel caído" combina el teatro, la dramaturgia y la danza contemporánea con imágenes proyectadas y otros elementos novedosos que convergen para desarrollar la figura trágica de este artista japonés que desarrolló su talento en diversos géneros artísticos.
Para llegar a la esencia de su genio, Luis Ernesto Font se preocupó de indagar acerca de su vida, de sus dramas personales, de su visión de mundo.
Esta información también ayudó en el proceso creativo a Jaime Barría, fundador del grupo Bordemar, quien compuso la partitura (el músico ya ha participado en otras obras de la compañía como "Surfémina" y "Trilogía del sur").
Finalizadas estas funciones, Danzasur tiene programada una presentación en Puerto Montt, para el Día Internacional de la Danza (19 de abril), con el programa "Bordemar saluda a la danza", y su participación en el Cuarto Encuentro Internacional de Danza Contemporánea, que se realizará entre el 15 y el 28 de julio en esa misma ciudad.
Bailar en Dirección al Sur con Bordemar
Viernes 2 de Junio de 2000
Bailar en Dirección al Sur
La novedad en el ciclo del Ballet Nacional que se inicia hoy, es una coreografía de Luis Eduardo Araneda con música de Bordemar.
El primer estreno del Ballet Nacional Chileno será "Al sur", obra de Luis Eduardo Araneda que evoca a través de 20 minutos la naturaleza, las tradiciones y los habitantes de esa mágica región de Chile. El coreógrafo, que ha desarrollado su labor principalmente en la danza independiente y que hace poco recibió el Premio Altazor por "Terrenae", encontró su inspiración en las composiciones de Bordemar.
"La primera vez que escuché a Bordemar pensé inmediatamente en la lluvia, el viento y el mar del sur, esa naturaleza de gran fuerza que es, a la vez, nostálgica. También recordé a la gente cariñosa y receptiva de la región, así como sus tradiciones, en especial las de los chilotes. Quisiera que los espectadores, al oír estas piezas y ver mi coreografía, realicen el mismo tipo de asociaciones, vinculadas con la poesía y los símbolos del sur, y que capten la energía propia de esa tierra. Yo nací en Santiago, pero tengo conexiones con el sur. Mi abuela era de allá. En mi infancia viajaba con ella y escuchaba de sus labios las leyendas de la región. Uno de los personajes de la obra es una mujer con una maleta, que de alguna manera representa a mi abuela".
Aparte de la música, la obra contempla efectos de sonido que sugieren la lluvia, el viento y los truenos. Fueron realizados por Jorge Campos, del grupo Congreso. Según explica Araneda, la fuerza de la naturaleza se percibe no sólo en lo sonoro sino también en la danza, caracterizada por movimientos enérgicos y relaciones físicas impetuosas.
- ¿Hay espacio para el folclor?
"No he utilizado elementos del baile folclórico, pero sí metáforas. Una de las piezas musicales, por ejemplo, recrea un vals chilote. Su coreografía es de lenguaje netamente contemporáneo, pero preserva la picardía y la alegría de esa danza folclórica".
- ¿Cómo resolvió el conflicto entre su lenguaje contemporáneo y la técnica clásica de este grupo?
"Antes de realizar la coreografía efectué sesiones de entrenamiento durante dos meses con los artistas, pues su técnica es ajena a mi lenguaje. Así desarrollé en ellos el uso del peso y la gravedad, el trabajo de contacto, de suelo, los movimientos fuera de eje... Ambas partes nos sentimos motivados en este crecimiento; resultó muy interesante percibir el cambio que se fue verificando en los bailarines".
- ¿Los personajes se relacionan a través de un argumento?
"La obra tiene una historia, pero descubrirla es tarea del espectador y también de los bailarines. Como la narración es abierta, cada cual la interpreta de acuerdo a sus propias vivencias".
Con "Al sur" también se presentan "Libertango" y "4 Janis para Joplin", de Mauricio Wainrot. Las funciones tendrán lugar hoy, mañana, el miércoles 7 y el jueves 8 en el Teatro de la U. de Chile.
Bailar en Dirección al Sur
La novedad en el ciclo del Ballet Nacional que se inicia hoy, es una coreografía de Luis Eduardo Araneda con música de Bordemar.
El primer estreno del Ballet Nacional Chileno será "Al sur", obra de Luis Eduardo Araneda que evoca a través de 20 minutos la naturaleza, las tradiciones y los habitantes de esa mágica región de Chile. El coreógrafo, que ha desarrollado su labor principalmente en la danza independiente y que hace poco recibió el Premio Altazor por "Terrenae", encontró su inspiración en las composiciones de Bordemar.
"La primera vez que escuché a Bordemar pensé inmediatamente en la lluvia, el viento y el mar del sur, esa naturaleza de gran fuerza que es, a la vez, nostálgica. También recordé a la gente cariñosa y receptiva de la región, así como sus tradiciones, en especial las de los chilotes. Quisiera que los espectadores, al oír estas piezas y ver mi coreografía, realicen el mismo tipo de asociaciones, vinculadas con la poesía y los símbolos del sur, y que capten la energía propia de esa tierra. Yo nací en Santiago, pero tengo conexiones con el sur. Mi abuela era de allá. En mi infancia viajaba con ella y escuchaba de sus labios las leyendas de la región. Uno de los personajes de la obra es una mujer con una maleta, que de alguna manera representa a mi abuela".
Aparte de la música, la obra contempla efectos de sonido que sugieren la lluvia, el viento y los truenos. Fueron realizados por Jorge Campos, del grupo Congreso. Según explica Araneda, la fuerza de la naturaleza se percibe no sólo en lo sonoro sino también en la danza, caracterizada por movimientos enérgicos y relaciones físicas impetuosas.
- ¿Hay espacio para el folclor?
"No he utilizado elementos del baile folclórico, pero sí metáforas. Una de las piezas musicales, por ejemplo, recrea un vals chilote. Su coreografía es de lenguaje netamente contemporáneo, pero preserva la picardía y la alegría de esa danza folclórica".
- ¿Cómo resolvió el conflicto entre su lenguaje contemporáneo y la técnica clásica de este grupo?
"Antes de realizar la coreografía efectué sesiones de entrenamiento durante dos meses con los artistas, pues su técnica es ajena a mi lenguaje. Así desarrollé en ellos el uso del peso y la gravedad, el trabajo de contacto, de suelo, los movimientos fuera de eje... Ambas partes nos sentimos motivados en este crecimiento; resultó muy interesante percibir el cambio que se fue verificando en los bailarines".
- ¿Los personajes se relacionan a través de un argumento?
"La obra tiene una historia, pero descubrirla es tarea del espectador y también de los bailarines. Como la narración es abierta, cada cual la interpreta de acuerdo a sus propias vivencias".
Con "Al sur" también se presentan "Libertango" y "4 Janis para Joplin", de Mauricio Wainrot. Las funciones tendrán lugar hoy, mañana, el miércoles 7 y el jueves 8 en el Teatro de la U. de Chile.
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